Tres Octavas

viernes 21 de octubre de 2011
A UN PIE DE MUJER

Pie sin oposición indica el llano
Confesor de la tierra y tan discreto
testigo del amor y tu secreto
uno sin par, el otro su hermano
Tan deshojada flor que por verano
nos luce andados años, cuerpo en reto
Bien llegada al lindero, desconfía
Se suspende sin más, sin compañía



EL BESO

Cuanta luz que se agita en plenilunio
un fulgor de tremenda bienvenida
cuanto consuelo contra el infortunio
mutismo de tu carne en esparcida
Oh profundo silencio de la vida
Mueren lejos los hombres uno a uno
Besos y secretos te abandonan
Ansias sobre tus labios, te coronan



A UNA HERIDA

Lenta mana la flor por tu herida
silbido estrecho, que huye los cercenes
amor sangrante por la carne huida
derrumbe del color que tú retienes
Que silencio de rosa, que claveles!
espuma de corinto y repetida
Mientras ojo oriental ceñudo otea
el amoroso leño nos pirea