Fin del viaje

sábado, 28 de febrero de 2009
...y mi ilusión se rompió
como flor en el invierno
y todo se volvió dura piedra

El viaje ha terminado, amigo.
Ya estamos de nuevo en el desierto

Ahora
Construyo mi lindo jardín de arena
Planto arboles, jazmines, ababoles...
Una rosa, una magnolia, una alegre margarita...
Poco a poco, brote a brote, con paciencia
Aquí, yo solo, retirado en mí sosiego

¡Mira mi lindo jardín de arena!
¡Cuanto refrescan sus granos calinosos!
Haraganes, que muertos están.
Que bien yacen en su suelo, que serios y aburridos
Su angosta textura: agua para la boca recelosa

Traga y traga, pero la sed no aplaca

¿No os gusta mi lindo jardín de arena? El mejor de los jardines

Cuanto mientes Traviesillo...

Un viaje/ Miradas

jueves, 26 de febrero de 2009
UN VIAJE

¡Ey!
¡Despierta!
¿Sientes ya el fluido?
¿Sientes ya tu cuerpo?

¡Vamos hacia arriba, arriba!
¡Vamos hacia abajo, abajo!

La cuerda ya se ha roto
Estamos en un viaje mental tío
¡Estamos en un viaje supersónico!

¡Si, prepárate amigo!
¡Muchas cosas se van a romper hoy!
¡Estabas esperando este momento!
¡Siente la electricidad correr por tus venas!

¡Vamos hacia arriba, arriba!
¡Vamos hacia abajo, abajo!

Fúmate
Bébete
Córrete

Tocas la vida con los dedos
Tocas las mejillas de la muerte
Siéntete como antes de haber nacido
¡Siéntete más allá de tu conciencia!

¡Ey!
¡Despierta!

¡Siente la electricidad correr por tus venas!
Esto es un viaje mental tío
Esto es un viaje supersónico




MIRADAS

Allí donde piso dejo mi huella
Allí donde miro alguien me observa

Aquel que se atreve a mirarme
no vuelve a ser el mismo
pues se pregunta
¿Como puede existir este observado, existencia?

Irrumpo en el suelo del día con fuerza
Lo hundo sin voluntad, sin deseo
a veces sin conciencia
Pero entonces, ay, quiero
y eso hace más grande el agujero

Y quien me mira se pregunta
¿Como puede existir este observado, existencia?

Y yo, hundido, me repito:
¿Como puedo existir, yo, observado, existencia?

Carta a la revista DinA3

miércoles, 25 de febrero de 2009
(Carta de opinión remitida a la revista callejera DinA3)


He leído vuestro número de hoy, y tengo varias cosas que me gustaría comentaros:

En primer lugar, discrepo de considerar al partido popular de orientación "Fascista" Hay muchos matices, y muchos rodeos en esa definición.

El fascismo político enmarca unas características políticas muy concretas, y no puede ser fascista un partido que ha gobernado durante bastantes años en perfecta consonancia con el resto de países democráticos. Hay una orientación de tipo conservador (obvia en un sistema de partidos) y una plantilla formada por personas acunadas en sistemas de vida conservadores (lo que inevitablemente queda reflejado en el carácter) pero es ilógico equivaler el Partido Popular a un sistema de fascismo político a la antigua usanza. Podemos dejarnos llevar por criterios meramente estéticos: puros y bigotes -como hace la mayoría- pero eso no dice nada.

Diría que, aunque saliera Rajoy en persona haciendo el saludo falangista, el PP seguiría sin ser un partido fascista, por el mero hecho de que se presenta a las urnas y lleva a cabo una política limpiamente democrática (y hoy por hoy, bastante de izquierdas). Hay que nombrar bien las cosas. Si nos vamos a denominaciones gratuitas y apreciaciones personales -como se hace mucho en este país- la compleja situación política se vuelva ya irresoluble

Ahora bien. lo que si son en el PP (y no lo ocultan): Pro-Americanistas; anglófilos mejor dicho. Lo que equivale a decir Pro-Imperialistas. Una admiración ciega ante todo lo que hable inglés, que denota un complejo de inferioridad propio, y que no es exclusivo del ámbito político, sino que trasluce a toda la sociedad, hasta el punto de llegar a ser una epidemia de nuestro tiempo.

Efectivamente, pocas veces tuvo el mundo una bota tan pesada y tan obstinada encima: el poder anglosajón (que se extiende más allá de lo práctico, y entra en lo cultural, en las ideas y en las formas de vida. Lo cual es más triste y peligroso) acompañado de los medios de masas, que se revelan como algo más que un poder: como una verdadera marca de paranoia identitaria de nuestros días

Vivimos en un mundo en el que, bajo el disfraz de la democracia y la información, siempre hay alguien que sale ganando: el angloparlante. Y este arrastra con facilidad al resto del mundo hacia su cosmos cultural. Porque la cultura norteamericana se basa en un código que, en esencia, es comprensible por todo ser humano: ¿Quien no sucumbe ante el rock? ¿Quien no sucumbe ante un film industrial de Hollywood? Nadie. Es la única cultura desarrollada asumible tanto por un indígena alejado de la civilización, como por un respetado Yuppie de la bolsa. Y en este tipo de civilización está inmerso el mundo, para desgracia de la verdad

La cultura McDonald, basada en el artificio, la adicción progresiva (casi animal) y el artificio; que se ha extendido a toda la tierra: ahí está un gran frente a combatir, y cuando digo combatir me refiero a un combate radical y verdadero, a las bases mismas de la concepción angloprotestante y depredadora. No a unas pullitas meramente formales (Alzar la voz contra las guerras y la administración Bush)

Recientemente ha subido Obama al poder. Un nuevo golpe de imperialismo: la excusa que necesitaba la izquierda para rendirse a los EE.UU y a sus valores; a los que nadie parece oponerse, ni siquiera los más radicales de los radicales, que se revelan así como meras piezas de un sistema que los supera y los mima. No hay alternativa real. Todo es un mismo juego de sumisión hacia el blanco del norte, bajo la vara incompasiva de los medios: ahí está lo que hay que combatir.
Recobrar nuestra idiosincrasia de fondo, y que esta era tan virtual se acabe debería ser el camino a seguir

Contra vuestra creencia, no considero para nada el trabajo en grupo: el alcance de un mundo ideal de confraternidad humana se basa en el desarrollo individual para si. Y ese mundo fraternal debería basarse en una relación pura entre humanos; si, pero fundamentado en la esencias individuales, y echando fuera los ambages de la existencia (el permanente compromiso con el otro, en términos de moda, gustos, modales etc...) A mi juicio y experiencia, todas las empresas colectivas están condenadas a fracasar, porque el ser humano es, en su fundamento, uno solo, velado para siempre a los otros. Más en esta época de silla y ordenador

No soy marxista para nada, porque no parto de esos principios tan regulados en torno a unas pocas reglas -el dinero y los estratos sociales- Por las mismas, tampoco soy capitalista en exceso: el anarquismo se me antoja la concepción más sana. Pero no un anarquismo político basado en el proletariado, sino una concepción nihilista universal. Aunque también soy consciente de que todo estallido nihilista necesita de un fascismo previo, cuando no constante, que incite al individuo a la rebelión permanente, a una perdida de fe con todo y que lo lleve a una segunda naturaleza ideal (el máximo desarrollo humano): para que el grano explote antes lo hay que apretar. Anarquismo y fascismo son los dos extremos que acaban tocándose. Y no solo en el plano público. Esas dos fuerzas: "opresión" y "liberación" "orden" y "caos" "Resentimiento" y "Alegría" "Soledad" "Sociabilidad" se pueden extrapolar a la propia alma humana

También disiento de vuestro modo estético de encarar la revolución. No pretendo generalizar, pero los movimientos subversivos no deberían estar comprometidos con una pose determinada (las tan famosas y parodiadas rastas, los perros y las flautas) Por tres motivos: en primer lugar porque suponen un marcador y una señalización por parte del sistema, convirtiendo la tan cacareada revolución en un simple acompañamiento de la estética de cara a los demás (Todos lo hemos visto: cuando parodian a un anarquista en la televisión, lo que menos importa al guionista es lo que dice) . En segundo lugar, eso supone comprometerse con un estilo de vestir y de comportarse (estilo bohemio) que difícilmente se va a poder sostener toda la vida. Y, en tercer lugar, evidentemente, los llamados "estilos" de identificarse ante el mundo (Lo que hoy se llaman "Tribus urbanas") tan solo son candilejas del propio sistema para cubrir su cota de autoimpuesta rebeldía: tantos siglos de revoluciones le han enseñado muchas triquiñuelas para evitar insurrecciones, y el asumir el "estilo revolucionario" dentro de si es una buena forma de taponar un verdadero levantamiento (el colectivo estudiantil es muy propenso a esta trampa)

En definitiva, y aunando lo anteriormente dicho, la verdadera revolución no pasa por una "presencia" meramente estética. Eso son revoluciones burguesas (las únicas que parece haber hoy): roqueros de instituto y hippies arquitectos. Pero en esencia el río sigue por su mismo cauce. Y nadie parece interesado en pararlo. Tampoco los que dicen que así lo quieren. Estamos, efectivamente, en el fascismo definitivo. Ya no hay por donde asirlo

No obstante, os felicito por vuestra publicación. Son unos textos interesantes. No suelo coger muchas de estas publicaciones underground, pero a ver si me aficiono

Galicia imposible/ Un nuevo hallazgo

lunes, 23 de febrero de 2009
GALICIA IMPOSIBLE

Aquí
en Galicia
Todo es imposible
¿Cómo escapar de esa imposibilidad?

¡Fácil!
Cásate con Galicia
Haz tuya esta tierra de rotos caminos
De viejos campesinos
Sus penas, sus glorias...

Al fin y al cabo
tu eres parte de ellas


UN NUEVO HALLAZGO

Ahí se acerca
por la oscuridad
con lentitud

Un nuevo giro
Un nuevo hallazgo
¿Casual o buscado?
¿Que importa eso?
¡Es un hallazgo!

Rendirse a la vida
Cegarnos con la falsa ilusión
Bañarnos en mares de lavanda
Surgidos de la puerca realidad

Hoy, mundo loco, eso solo es brutalidad
Solo animal
Rendición
Rebaño

No
Debe haber otra vía
Intima, personal
Etérea, ilusoria
Difusa
Fuera de todo ámbito

¿Ascetismo urbano?
Si, perenne soñar
Deseo de la tierra de hoy

Por estas sus ruinas calles
Por estas sus abridas brechas
Polvo y sangre
Gota seca
¡Ay, dolor dolor...!

El propio idioma

domingo, 22 de febrero de 2009
Un filosofo solo es filosofo. Un poeta solo es poeta, cuando crea su propio idioma.

Los conceptos se disfrazan en nuestras propias palabras, hechas a nuestra medida personal.

No hay que obedecer ni al lenguaje: estado opresor y molesto, freno del libre instinto.

Para mi, hablo mis propias palabras, designo mis propios conceptos. Mi mente individual fluye libremente: cambia, borra, tacha, maldice, piensa, abre caminos...¿Y quien más los comprende?

Stren zu
ick strun
am lagtim journ do
or nok flass?
or nok brilstert?

Dak, stren dan
Min zu, idt bass klum idtem
sgen kass

Kommt glesten
Kommt watza Fitsat let
Stron fitsat
Sgen fitsat

....

Morir así
como ya morí un día pasado
no es eso bueno?
no es eso grandioso?

Si, muramos
Solo así podremos cumplir nuestro destino

Ven amigo
Ven a esta alegre fiesta
Fiesta de muerte
Fiesta de destino

Reflexión sobre la lectura

sábado, 21 de febrero de 2009
La capacidad de pensamiento es una, en ella están todas las ideas, todos los posibles, y es común a determinados hombres. Pienso en un éter que atraviesa espacio y tiempo, y se posa en personas señaladas, que quedan unidas mediante el: hablan, se entienden, discuten...Ello genera una situación que yo vivo a menudo: leer páginas y darme cuenta de lo que en ellas está plasmado ya lo había pensado yo de la misma forma, mediante el mismo proceso vital y mental exacto: un alemán del diecinueve se aparece de pronto como mi gemelo, como un yo idéntico (pese a vivir en contextos radicalmente distintos). Al leerlo, reafirma mi pensamiento, y lo enriquece de una forma vertical; es decir, mediante el aporte de vocabulario, expresiones y elocuencia propia de su contexto, que me ayudan a enfrentarme al mundo público y lector, sin alterar las ideas fundamentales (Horizontalidad) De ahí que la lectura, en determinadas personas, no sea algo destinado al aporte de ideas (como si lo es el paseo y la soledad meditabunda...) sino que cumple una función de refresco para el intelecto: lo espabila, le pone colmillos para el ataque, lo embravece...Y, en ocasiones, también, lo empobrece. La lectura debe estar regulada. El leer de forma constante no conduce a nada, salvo a una oquedad de ideas propias, o a un hastío de conceptos bastante angustioso que hace a la mente reventar....: una página, dos líneas y ya basta. Más no, por favor. A pasear otra vez.

En las sociedades modernas, la lectura se ha mitificado, se ha convertido en otro ritual social. Serán cosas mías, pero, hoy por hoy, el común de las personas, cuanto más leen más pobres se vuelven. Y ello surge del hecho de promover la lectura compulsiva como acto de prestigio cultural, de ahogar a la población en una masa de lecturas sin fin y sin objeto (circulando de mano en mano, sin que ninguna cale hondo y sin que ninguna perviva en nadie. Un libro debe entrar y transformar para siempre). De equivaler todas en calidad, y de no comprender que la voluntad de lectura es algo personal e intimo, diferente en cada individuo.

Sobre blogs y comentarios

viernes, 20 de febrero de 2009
(Comentario publicado en el Blog de Mareaxenaterra)

Felicidades por el premio hombre.

Aunque en mi opinión no debería caerse en la rutina de premiarse entre blogs, ni en el juego infantil de "dejo un comentario para que luego lo deje el en el mío" Eso sería más propio de los Fotolog y los MySpace.

No se me interprete mal, no crítico el hecho de dejar un comentario, sino el comentario entendido como ritual social, sin ningún tipo de aporte ("Muy buen poema, si señor" “Gracias wapa, el tuyo también”) y buscando únicamente una legión de seguidores anónimos que suban al autor a un pedestal virtual.

La red, que funciona de esta forma, es una enorme bola de trolas y medias verdades: de elogios fantasma, de obras fugaces; de mentira y soledad. Un espacio no demasiado adecuado, en definitiva, para la creación pura.
Pero es el espacio de hoy en día, de mi generación. Y, aunque solo sea por instinto social, por la necesidad de tener algo al alcance que permita sacar la inspiración interior a un dominio más o menos público, hay que crearse uno y vérselas en el ruedo de este tiempo nuestro,tan oscuro y virtual.

Voy a ser utópico

¿Cómo debe ser un comentario en un Blog literario –no me referiré a los de otro tipo-?: crítico, demoledor si hace falta. Debe llamar al debate. Un debate en el que el autor de la cara y no se escurra como un cobarde aprovechándose del anonimato de Internet. Debe ser claro y concreto, sin piedras lanzadas y manos ocultas. Debe aportar algo, y tomar el espacio como un sitio de creación, no como un adulatorio ni como un insultorio. Entre los Blogs una relación un tanto distante. Las afinidades en carne y hueso. Todo lo demás son castillos en el aire.

Los Blogs son un medio útil para la rutina creativa, pero no debemos tomarlos por lo que no son: nuestro espacio tan solo es uno entre millones. Nadie tiene porque hacer caso a lo que decimos. Nuestro criterio choca con otros miles. Todos se anulan entre ellos. Al final, somos seres tristes. Miradores de la pantalla, sin más. Creyéndonos doctos para hablar de algo. Nuestra voz no es oída por nadie. Quien la oye no la escucha. ..Delgados, dependientes de un aparato al que se le reservan carreras (¿No es mejor la maquina de escribir? ¡Al menos no se atasca!) Olisqueando cada comentario, roedores, buscadores de vanidad, buscando una puerta de salida a nuestro recóndito vacío. Que triste es el escritor del siglo veintiuno, que poco vivo está.

¿Qué es el ordenador? Una ilusión. Cuyo objeto es hacer que los seres vacíos piensen que no lo son

¡El campo espera! ¿También la inspiración?

Mira, por haberme traído la musa te repito: felicidades por el premio

Las tumbas de los revolucionarios

jueves, 19 de febrero de 2009
En el mundo hay muchas tumbas
Tumbas anónimas y separadas
Como misiones solitarias

Son las tumbas de los creadores
De los revolucionarios
Por siempre solos en sus nichos

No hay flores, ni recuerdos, solo olvido

Separados en la tierra y en el tiempo
Todos lloran lo mismo

¡Nuestra común lucidez, para los gusanos!

Hoy es un buen día

martes, 17 de febrero de 2009
Todo era caos
La confusión
Todo era lluvia, todo era hombre
Todo eran palabras

Y de pronto, sorpresa
El enredo se hizo uno, todo se fundió
Se volvió dulce alegría.

El sol
La calma
El silencio
Todo luz, todo hombre
Mira que alivio
Todo son palabras

Aforismos

domingo, 15 de febrero de 2009
“Un espíritu se alimenta tanto de verdad, que llega un punto en el que revienta”

“Las mujeres son una necesidad, una distracción. Un poco de romanticismo, y vuelta a la ruta del conocimiento. Así debe hacerse”

“La mujer es lo que le falta al hombre”

“Ser español es algo imperdonable que no se agradece lo suficiente”

“La vida en sociedad es un gran teatro, y a mi no se me da nada bien actuar”

“Al poeta se le abren puertas a un mundo infinito”

“Hay muchos antisistema, pero pocos llevan sus creencias a algo más que una pose ante sus amigos”

“Cuando todo vacila a nuestro alrededor, es que hemos avanzado un paso más hacia la verdad”

“El infierno es el termino medio”

“Cuando nos acercamos a una mujer, la ilusión se rompe. De lejos son más hermosas”

“Santiago lo es todo ¿Qué hay más allá de Santiago?”

“Un filósofo solo es filósofo cuando crea su propio idioma”

“El poder anglosajón es el gran enemigo a batir si queremos que el mundo respire tranquilo”

“En este mundo de hoy, si nos negamos a que la estupidez nos salpique, solo nos queda aislarnos”

“Solo piensa bien quien carga con un pesado equipaje”

“Puedes leer mil libros que al final la verdad solo saldrá de ti”

“Conquistar a una mujer debería ser una profesión de por si”

“No hay nada más peligroso que los que escriben poesía en su tiempo libre”

“Deberíamos ser hijos de una sola persona, y debernos a ella en exclusiva”

“Es peligroso que un joven se encuentre con la verdad y las cosas serias a edad temprana. Su vida futura queda irremediablemente torcida, condenada. Se aproxima a el la desgracia. Si el muchacho no es fuerte, muere sin aclararse en un mundo subitamente desvelado a sus ojos mal formados. No obstante, a algunos jóvenes esta revelación las atrapa en plena vitalidad, en pleno cenit de poder y voluntad. Entonces, como escogidos, explotan y llenan todo con su genio incontrolable”

“Toda mi circunstancia es idílica menos mi nombre ¡Cámbienme el nombre!”

“Las personas normales son más interesantes que las personas extravagantes”

“Lo más malo es lo último en morir”

“Estamos tan acostumbrados al termino medio, que cualquier intento de profundidad, cualquier expresión de buen hacer, es tachada enseguida de pedante”

“Si pudiera combinar la profundidad, el buen hacer, la vitalidad, el retrato social y la pertenencia a mi tiempo…”

“Cada día ingiero mi muerte”

“A veces, el río de mis ideas desborda tanto que debo relajarme y devolverlo a su cauce. Así soy de vanidoso”

“Asceta urbano busca a más ascetas urbanos”

“Estar en el casino de Santiago en la noche cerrada es uno de los placeres de la vieja Europa”

“¡Que bien raspa hoy mi pluma!”

“Hago las paces en apariencia, pero siempre me llevo algo de la otra persona, una conclusión”

“El fascismo es el paso previo al anarquismo”

“Ni tengo una idea original, pero si la sensación de poder tenerla”

“Hacer filosofía supone verlo todo con tal claridad que ello solo conduce a la infelicidad, salvo que regulemos nuestra lucidez en las dosis adecuadas. Por ello, mi destino es trágico”

“Reconozco que no me gusta rehuir ciertos tópicos y prejuicios”

“La belleza de las cosas está en su fugacidad. La muerte no puede ser bella porque es eterna”

La revolución de la nada (Reflexión fugaz)

viernes, 13 de febrero de 2009
Nada hay en las sociedades actuales que no esté establecido de antemano, que no esté fijado por la mano aburrida, terriblemente poderosa e indefinida del poder.

Tal es la esclavitud del mundo de hoy, y tal la escasez de puertas de salida, que han surgido -ya hace algún tiempo, y siguen creciendo- los falsos revolucionarios los vanos agitadores, los antisistema que para nada quieren su agitación salvo para alimentar su propia vanidad, para conseguir seducir socialmente y cubrir su terrible complejo de inferioridad -un síndrome, por otra parte, muy común en nuestro tiempo- La rebelión se vuelve burguesa. Caricatura. Se duerme en un cúmulo de poses y embustes sociales.

El propio sistema genera su revolución para sentirse bien consigo mismo, y perpetuar así el poder

Estos "revolucionarios" (a los que podríamos llamar simples rebeldes) están muy bien colocados. Son las más eficaces maquinas de odiar al fugitivo de sus filas: el héroe que pretende partir su árbol de tristes mentiras desde las raíces. Su supuesto carácter subversivo se basa en dos debilidades fundamentales, propias de la clase media: la moda y la sumisión cultural (hacia la cultura anglosajona, que es la propia de su clase; y por lo tanto, la que capta sus más elementales instintos) que redundan en una sustancial: el complejo de inferioridad. Los enfermos de este complejo no pueden mirarse en el espejo, pues su imagen no es nada agradable, y recurren a lo que tienen más a mano para levantar su autoestima: el ritmo. Ritmo ideológico, musical, moral, creativo, con sus semejantes...Con un pequeño poso de ideales difusos que solo retumban en el común social.

Son así los trajes extravagantes del baile de los malditos, con los cuales el gran tirano invisible se asegura cubrir la cuota de la bohemia. Los convierte en incomodo tapón de una revolución verdadera: aquella ideada por los pájaros del día y los búhos de la noche. Por los grises caminantes solitarios a los que nadie distingue. A los que solo se les mira para decir "Mira, ese no tiene para comer". A los que arden por dentro y mueren por fuera (Y no digo que en ellos haya un pelín de vanidad también ¿Por qué no les ha de chiflar su condición de malditos? Mirar por donde, ellos viven en la época de la clase media ¡Algo se les habrá pegado de este mundo! Pero bien, que sean vanidoso, y un tanto pillos. No tan aburridos. Que sepan vivir con gracia y sol…)

En una jugada inteligente, la tiranía de lo mediocre y lo veloz ha inventado una palabrita, que tanto los rebeldes como los corrientes usan con desparpajo. Es palabra es pedante Todo lo que trascienda sus ínfimos niveles es pedante: un subterfugio de algo peor, algo risible. Exigir que se piense es ofensivo y digno de parodia. Lo normal, el público, el instante...Esas son sus premisas.

A quienes huyan del baile, si estáis ahí, os compadezco. Pobres de vosotros. Primero os enfrentareis a la risa y después a una violencia atroz. Morireis en esta cárcel sin salida salvo que aprendáis las normas de combate, que encontréis los callejones, las encrucijadas y os retiréis a la torre solitaria. Sacar los cañones, llorar…Vais a sufrir

Canta el Búho

jueves, 12 de febrero de 2009
Así el búho canta
¿Qué cantará el búho?

"Estos son los hombres
que tanto aman y tanto lloran
que tanto hablan y tanto estorban
Si, estos son los hombres
Rehenes de sus pasiones

Y yo aquí, solo en el bosque
Levanto el vuelo
Pienso y río
Vuelo veloz
De noche por la explanada

Rompo el aire con mis plumas
Los vientos gritan con pavor

¡Que dulce vida, que dulce así, de esta manera...!

Siempre atento, vivo, invencible.
Nadie puede herirme, solo imitar mi ulular

Ya en la noche
Me poso en la rama
Mis ojos de cera avistan todo.
Miran los confines y pican molestos
¡Ojos de búho, que veis demasiado!
Atravesar las cosas y sangrar enfermos
¡Que no se apague vuestra luz!

Y sigo mi cantar, más serio e inspirado

Trago una mosca...¡Puaf! nutritiva pero insípida

Nadie se acerca
¿Pero que importa?
Del bosque soy parte
En el bosque yo vivo
Vivo, solo vivo
Muero, solo muero
Solo, sin mayor conflicto"

Así cantaba el búho

El gran teatro social (ensayo)

lunes, 9 de febrero de 2009
La vida en sociedad es un teatro, y a algunos se les da ciertamente mal la actuación. Pero ¿Se puede vivir ajeno a la sociedad? Ahí está el problema. Aislarse, huir, es una buena solución, pero, hoy por hoy, la sociedad se echa encima de la persona, justificándose con grandes propósitos, y volviéndose agresiva si alguien le impide cordialmente la entrada a su habitación tranquila.

Ahí está un fracaso de nuestro tiempo: el triunfo de la sociedad sobre el individuo, el cada vez más imposible retiro. La velocidad, el frenetismo...Los núcleos base de opinión imposibles de contrariar. Porque hacerlo sería demasiado destructivo. Demasiado real y doloroso. Tanto para el rebelde como para la colectividad a la que se dirigen las protestas.

La cárcel social está más presente que nunca. Embobados con proclamas de libertad, vivimos la peor dictadura de todos los tiempos, que asoma por diversos frentes, que no se puede combatir sin morir y ser olvidado.

Solo unos pocos despiertos osan levantarse. Retirarse en soledad a una alta torre, y desde allí desplegar sus cañones contra el mundo. Mecha a mecha, bomba a bomba, cadena tras cadena...Con dolor y constancia. Sabiendo que todo es inútil, pero que, al menos, el fragor del combate despertará a otros dormidos y les invitará a unirse a la batalla, cuando no a frotarse los ojos, abandonar totalmente el sueño y llevar al mundo a una nueva fase.

¿Que es revolución hoy por hoy? No es cuestión baladí. La revolución es un pico que escarba sobre toda arena moral, sobre todo grano de mentira y plástico, hasta llegar a los mitos de nuestra época y romperlos en mil pedazos.

En este proceso hay sed, hay sangre, hay sudor y hay muerte, mucha muerte...Pero el individuo siente un placer masoquista. El dolor es mejor que nada. Mejor que la estupidez y el vacío. No solo se limita a contemplar los acontecimientos: también forma parte de ellos. Su lucha persigue un objetivo que, está seguro, alguien valorará y analizará en el futuro. Lo suyo es un esfuerzo universal a favor de la humanidad; un continuo empujar, hasta morir de agotamiento. Con las últimas gotas de vida resbalando por la comisura de sus labios.

Como buen teatro, en la sociedad es todo básicamente mentira (salvo en aquellas que se basen en hechos reales), y todas las cosas que habitan en su seno están condenadas a padecer, fracasar y desaparecer después. Por muchos fuegos artificiales con los que nos cieguen.

Desde la música hasta el amor social se basan en la falsedad, en un recurrente engaño de cara a los otros y -más importante- de cara a nosotros mismos. Una forma cirquense de llenar el vacío esencial con el que nace todo humano y de enclaustrarlo en un ritual sin sentido de perenne compromiso con el otro. Que bien se vive así estando dormido, pero cuanto se sufre en plena conciencia.

Algunos recurren a situarse en el extrarradio del show: un hombre se aisla socialmente, sobrevive con unos pocos recursos, observa todo desde fuera y alcanza un cierto estado de pureza ajeno a fingimientos, que no llega ser del todo, pues el ser para los otros siempre está ahí presente. Molesto moscardón.. En algún momento tiene que interpretar, pues ningún miembro de la masa soporta ver las cosas tal como son, ni acepta nada que no esté en el guión de la obra Ese estado ideal de aislamiento es utópico, siempre lo fue, y actualmente lo es más. Y al ser utópico es doloroso. La red social siempre nos atrae con su canto de flauta, o nos secuestra con sus mallas más gruesas, porque en ella está incrustado todo lo que el hombre, en su fuero interno, anhela: mujeres, amigos, felicidad…Eses deseos vienen dados por naturaleza, y solo la sociedad es capaz de proporcionarlos. Pero a un alto precio: en primer lugar,, abandonar tu aislamiento, renunciar al pensamiento, ingresar en la fila de “hombres normales” y esperar tu ración correspondiente, comenzar la actuación y pasar a ser un maniquí andante en mimesis con el resto de maniquíes. Dejar de ser asceta urbano y pasar a ser ciudadano de a pie. Vaciarse de todo.

En segundo lugar, hay más dinero que debes pagar ante la sociedad por el cumplimiento de tus deseos: la responsabilidad, la permanente atención. Un solo gesto, un solo indicio de que eres diferente al común de las personas (y no lo que la sociedad llama diferente para sentirse bien consigo misma, sino realmente diferente) y serás repudiado, hundido en el fango. No serás ni ciudadano ni asceta urbano. Estarás en tierra de nadie y te pudrirás. Por el contrario, si los deseos te llevan a tal grado de locura que aceptas cargar paquetes a tus espaldas, tendrás que aguantar con ellos por siempre. ¿Recuerdas la mujer guapa y sensual de la que te enamoraste, tan simpática, tan culta…? ¿Recuerdas todos los denodados esfuerzos que hiciste para conquistarla. Como compraste ropa, como modelaste adecuadamente tu conducta a sus gustos, como vigilaste, cuan celoso te volviste…? Bueno, pues ahora la señora tiene ya sus años, varices en las piernas, se le ha dado por ver el corazón y exige tus cuidados. Además tenéis un hijo que es un mimoso caprichoso, delincuente potencial. Tienes que hacerte cargo. Y, por supuesto, queda bien con la familia, con los vecinos, vota cuando te llaman y apoya el matrimonio gay. Si no lo haces atente a las consecuencias…”Bien ¿No eran eses tus deseos?” Mira una mujer, mira fiestas y una vida en compañía. Ahí los tienes. Ahora aguanta conmigo” dice la sociedad.

El gran fascismo de la colectividad es que ata a los hombres sirviéndose de sus debilidades, y los sumerge en sus estúpidos y vacíos preceptos: familia, personalidad, política… ¡Incluso ideas! Una bifurcación demasiado acentuada en cualquier de esas direcciones hace que el colectivo se sienta agredido, extrañamente insultado, ofendido, y se vengue con crueldad despiadada: la crueldad del resentido por su nadería interior, la crueldad del que nada tiene, del manso en mente y cuerpo, del poeta cursi y del rockero antisistema…

Por eso es importante resistirse a la deliciosa música engañosa de lo social. No embadurnarnos con el jabón de la falsa pasión. Mirarla en la distancia sin comprometernos y canalizar esa pasión necesaria, esa vida que solo la sociedad nos ofrece, en nosotros mismos como individuos, sin ningún concepto –por muy evidente que parezca - que nos someta: ascetas urbanos llenos de vitalidad. Una anarquía interior. Si la sociedad no nos deja hacerlo y se ríe (y lo hará) Entonces es cuando hay que revolverse. Recluirse en la torre y sacar los cañones.

¿Sufrimiento? Por supuesto, el ascetismo urbano tiene llanos y montañas. Euforia y languidez. Pero somos fuertes. Resistimos porque sabemos que lo que hacemos es la verdad, que es actividad de auténticos hombres, que, privilegiados, nos podemos mover entre la pasión (encerrada en la sociedad, pobrecita) y nuestro reclamo de libertad. Si conseguimos llevar un pedacito de esa pasión presa en la vulgaridad a nuestro ascetismo, y la convertimos también en un eremita de ciudad sin hacerle perder su fuerza, mejor que mejor. Pero de momento no han visto eso mis ojos.

Este proceso de resistencia ante la comunidad, de no dejarse esclavizar se hace cada vez más cuesta arriba. La era de la comunicación introduce los modos sociales por cada ranura; en cada oportunidad y en cada caramelo. El resistente se aparta más y más hacia la esquina. Adelgaza. Llora impotente por su causa. La sociedad, poderosa y engordada, se ríe, lo caricaturiza y lo desnuda con ingenios, haciendo ver a sus esclavos que lo respeta. A veces, el resistente cede en apariencia y se camufla en las redes sociales para hacerlas explotar desde dentro (y también, por que no, para permitirse un poco de sus deseos aprovechando que la sociedad mira para otro sitio. Que glotón) Otras, cede sin más, conservando un recuerdo de su vida interior, y la idea latente de su esclavitud. Se vuelve más delgado, peor vestido, más feo y corriente…A veces, se confunde con los simples hijos de la sociedad, otras se arrejunta con los extravagantes por fuera y sometidos a lo social por dentro. Cada vez más impreciso, cada vez más escindido. Cada vez más esclavo. El mundo alejado de la savia. La información. La mentira… La sinceridad, exánime.

Velocidad

domingo, 8 de febrero de 2009
(Artículo Santiagosiete)

Ayer nos dieron en clase un fragmento de un viejo artículo de Umberto Eco titulado “El mago y el científico” Eco hace referencia, en unas cuantas líneas, al mundo de velocidad en el que estamos inmersos desde hace años. Vivimos tiempos acelerados, a nivel tecnológico, social y vital. La humanidad ha prescindido de su justo tiempo de reposo, y optado por correr desaforadamente, pensando que llegará a alguna parte

Así, allá donde vamos oímos proclamas al progreso. Hablamos con alguien desde Australia y es como si estuviera a nuestro lado. Nadie puede ocultarse ni ocultar nada en ningún sitio, pues enseguida es localizado y juzgado por el mundo entero. Estamos en una burbuja de cristal. Una burbuja veloz, en la que una pausa supone la muerte. Eco cita a Virilio: “Una época hipnotizada por la velocidad”

Esto origina grandes maravillas, impensables antaño, pero también deja al descubierto considerables carencias: una excesiva virtualidad en el mundo, una pérdida de misterio en las cosas; alejamiento de la pura carne y la pura hierba…La tierra empequeñece, y la gente parece estar hueca y aburrida.

Se hace necesario salir reconfortados del sueño tecnológico y volver a disfrutar la vida por si misma.

Un hombre Triste: Pier Paolo Pasolini

viernes, 6 de febrero de 2009
Artículo de José Agustín Goytisolo acerca de Pier Paolo Pasolini, intelectual y cineasta italiano, aparecido en un suplemento llamado "Culturas" del año 84.

Lo transcribo aquí por lo interesante de la figura de Pasolini, y por lo difícil que resulta encontrar este texto hoy en día. Internet sirve de archivo permanente.

UN HOMBRE TRISTE

Por: José Agustín Goytisolo

Debio ser a mediados de 1963 cuando Carlos Barral me encargó la traducción de los guiones de Accatone y Mamma Roma para publicarlos en Biblioteca Breve

Por aquellos años. y desde finales de los cincuenta, iba yo con bastante frecuencia a Italia, a Milan sobre todo, ciudad en la que tenía buenos y buenas amigas: Mario Spinella, Myriam Sumbulovich, Ellio Vittorini y Carmen Gregotti, Rossana Rossanda y muchos más compagni de la espléndida revista Rináscita , que se reunían además semanalmente en una especie de tertulia-rebótica en la librería de Aldobrandi, en donde se trataban temas preferentemente literarios y políticos; también conocía a gente más joven que giraba en torno al entonces solo crítico y ensayista Umberto Eco, el "Castellet" milanés de la época; Edoardo Sanguineti, Fuiro Colombo, Nani Balestrini...en fin, los que luego formaron el Gruppo 63

Hablé del encargo de traducir los citados guiones con Myriam Sumbulovich, y de la dificicultad que para mi suponía el hecho de que los dialogos estuviesen escritos en romanesco, dialecto empleado por el que en castellano se llamaría "pueblo bajo" de Roma y de sus alrededores.

La Sumbulovich, que me ayudó al principio y que conocía a todo el mundo y se movía por los círuclos literarios y políticos con la rapidez de una ardilla y la elegancia de una "bella judía" me dió la dirección de Pasolini en Roma. después de telefonearle y anunicarle mi deseo de hablar con el.

Era un hombre de complexión fuerte, algo bajo de estatura, de rostro anguloso y ojos penetrantes al mirar y como distraidos cuando escuchaba o callaba: vestía muy pulcramente, con prendas casi deportivas unas veces y otras con trajes bien cortados, camisas elegantes, corbatas a tono y zapatos finos. Podía pasar por un hombre adinerado que practicase el golf o la equitación . Preguntaba por todo y, en cambio era muy conciso al responder; mantenía un aire algo triste, ausente o preocupado a veces. Me ayudó mucho al traducir al italiano y al matizar palabras y expresiones de los dialogos romanescos

La primera vez trabajamos en su casa, y luego en una tratorria , pero la mayor parte de su ayuda me la brindó paseando por las calles cercanas a la Stazione Termini o caminando y sentándonos en bares de varios borghettos o arrabales de inmigrantes del Mezzogiorno, que se hacinaban en torno a la Ciudad Eterna, que lo resistía todo como avergonzada. Eran precisamente los lugares que frecuentaba o había frecuentado durante el rodaje de sus dos primeras películas. Mucha gente lo conocía y saludaba, tanto al cruzarse con nosotros en las calles o descampados , como al verle sentado mientras bebiamos algo en algún desvencijado caffétabacchi. Una tarde me acompañó al impresionante cementerio Campo Verano , situado detrás de San Lorenzo fuori le mura, muy cerca de la Ciudad Universitaria: se lo conocía palmo a palmo

Regrese a Barcelona y, después de pulir la versión castellana de los guiones, los entregué a Seix Barral. Mamma Roma se publicó en Biblioteca Breve con bastante éxito, no tanto por el nombre de Pasolini -poco conocido entonces en este país- y mucho menos por mi traducción- como por la portada libro, que presentaba a una Anna Magnani en un momento de su espléndida actuación. Accatone, sin embargo, con todo el lío del apartamiento y posterior separación de Carlos Barral de aquella editorial, se quedó allí, en la "casa oscura", y nunca he podido recuperar el original y copia que entregué, perdido en el tumulto y desorden que se organizó.

Pocos meses más tarde, Pasolini apareció por Barcelona, pues había encontrado a su Cristo en la persona de un estudiante Barcelonés llamado Enrique Irazoqui, que no era actor, pero que rodó como tal Cristo en Il vangelo secondo Matteo. Después de convencer a la familia de Irazoqui para que dejara actuar al hijo, Pasolini estuvo en casa conversando con gente de cine y teatro: Miguel Portex-Moix, Román Gubern, Ricard Salvat...Pasolini preguntaba sobre todo lo que llamaba su atención: los distintos precios que las putas y putos pedían a sus clientes, de que región de España o del mundo habían llegado allí, que quería decir una palomita o un carajillo, por qué circulaban tantas parejas de grises por las calles, con cuanto dinero se podía vivir...

En su siguiente visita a Barcelona, un grupo de estudiantes nos pidió a los que éramos sus amigos que aceptara dar una charla sobre su obra como escritor y director de cine y sobre su ideología marxista. Su nombre sonaba ya mucho en los ambientes de la progresía resistencialista , y a mucha gente le costaba entender su muy particular modo de ser, a la vez cristiano y marxista, y le atraía su halo de homosexualidad confeso, cosa de la que no alardeaba nunca, y que no traslucía ni en su porte, ni en sus gestos ni en su modo de hablar, Pasolini accedió enseguida a tal charla, que al no poder darse en un local público, porque la policía hubiese denegado el permiso, se pensó en alguna Facultad universitaria. Pero ni en Derecho ni en Filosofía y Letras se pudo conseguir; serían sus decanos, o la policía, o quizá solo el miedo...Por fin, una estudiante listilla consiguió que el decano de Medicina consintiera que el acto tuviese lugar en el Paraninfo de la Facultad

Al otro día, cuando llegamos a Medicina, y con el paraninfo lleno, alguien, creo que el delegado del SEU, nos comunicó que la policía había prohibido la charla. Hubo protestas, abucheos, indignación general y desorden absoluto. pero la estudiante listilla y un grupo de compañeros consiguieron que se hiciera silencio y nos condujeron, a Pasolini, a sus amigos y a todos los asistentes, a la callandita y sin formar tropel, al Hospital Clínico, la otra mitad gemela del edificio de Medicina al que se llegaba a través de un amplio pasillo subterraneo, un tunel y la policía, si es que había allí algún agente de paisano, y el tipo del SEU, o no se enteraron o desistieron ante la general tenacidad.

Ya en el Clínico no se encontró mejor lugar que la sala magistral de vivisección de cadáveres, una especie de gallera o pequeña plaza de toros en la que los alumnos de Medicina observaban las autopsias y escuchaban las explicaciones de sus profesores o catedráticos. En las gradas de aquel coso de vivisección, se apiñaron muchas más personas de las que cabían y los que no encontraron acomodo llenaron los accesos y pasillos cercanos, y también se sentaron en el suelo, en torno a Pasolini. Aquellos parecía un escenario pasoliniano: la mesa de mármol blanco, muy limpia y ligeramente inclinada, con sus canalillos para el desague de los liquidos resultantes de las autopsias; la luz cenital, filtrada, que volvía cerúleos los rostros y acusaba los rasgos de la gente, la inusual arquitectura del lugar...

Pasolini se situó, en pie, detrás de la mesa, apoyando a veces sus manos en ella, franqueado por Salvador Clotás y por mi, que hicimos su presentación y actuamos como moderadores del coloquio que siguió, y como traductores cuando convenía. La charla fue concisa, clara y sugestiva: dijo quien era, qué y por qué escribía, dirigía peliculas y por qué le apasionaba el teatro, la gente, y también declaró, por supuesto, que era marxista y que creía en ciertos aspectos del cristianismo, que juzgaba positivos. Y antes de que nadie le preguntara sobre cuestión alguna, fue él quien abrió el fuego preguntando a los asistentes, que elegía como al azar o quizá porque algún rostro le parecía más o menos interesante.

El público polítizó enseguidá aquel coloquio, azuzado por Pasolini, que prefería oir las respuestas oir las respuestas a sus preguntas que manifestar sus propias opiniones. Salió encantado de la charla-coloquio y durante el almuerzo suiguió preguntando a los que compartimos con el la mesa sobre el poder antifranquista que representaba una universidad con alumnos como aquellos, si había contacto entre el mundo intelectual y el mundo del trabajo...Creo que le dijimos la verdad: que, pese a las apariencias, había dictadura para largo. No se sorprendió, parecía que esperaba nuestra opinión, y que incluso la compartía, pese a lamentar que el final del franquismo tardara en llegar.

Estuvo otra vez, que yo recuerde, en Barcelona. Fue por los años 66-67, aprovechando las pausas forzadas, y para el desesperantes, del rodaje de exteriores de Edipo Re, que se realizaban en Marruecos, Tunez y algún otro país norteafricano. Estaba más delgado, moreno por el sol del Magreb y con ganas, como siempre, de andar y ver lugares y gentes. Me pidió que lo acompañara a conocer algún cementerio y fuimos primero al cementerio Viejo, ruinoso pero muy bello y luego al cementerio de Montjuich, colgado en la ladera de la montaña que da al mar. Se pasó la tarde leyendo inscripciones, contemplando alguna feliz estatua, observando los lujosos panteones, de pésimo gusto muchos de ellos, pero otros muy hermosos, sentándose sobre alguna tumba para descansar o pensar, asomándose a la fosa común o tremendo Fossar de la Pedrera y caminando entre los paredones de los nichos amontonados, parecidos a las entonces llamadas viviendas bonificables, horribles, pero llenos de flores y fotografías. Le mostré las tumbas, sin nombre en sus lápidad, de Durruti, Acaso y Ferrer Guardia, con inscripciones a lápiz de los anarquistas, que los empleados del cementerio estaban obligados a borrar de cuando en cuando, pero que reaparecían una y otra vez. También vio el nicho, casi tapado por flores y viejas coronas, en el que se leía, apartandolas, solo un nombre: Lluis Companys. Ante estos cuatro enterramientos, Pasolini arrancó unas flores frescas de otros nichos o tumbas y los depositó en las losas de los cuatro personajes citados.

La última vez que vi a Pasolini fue en 1973, en Roma, en una cena en la que estaban Francesco Rosi, Antonello Trombadori, Mario Alicata y Ernesto Treccani, entre otros. Pasolini casi no habló y Rosi acaparó la conversación, contándonos el poder sangriento de la mafia , y las amenazas de muerte que había sufrido durante y después del rodaje de Il caso Mattei , que se cumplieron en la persona de su ayudante de dirección, no recuerdo si en la citada película o en otra anterior llamada Le mani sulla cittá, que había sido asesinado.

Pasolini, casi sin que lo advirtiera nadie, se marchó en la sobremesa, después del café y las grappe .

Como llega el amor a un hombre solo

jueves, 5 de febrero de 2009
(Poema para un concurso del instituto)

¡Ah, el sol se pone!
Y su luz, cítrica y espumosa,
Se derrama por los cielos mojados de la tarde

Tu delicia atraviesa el paisaje
Y en un claustro de polvo y amargura
Le da por posarse

¿Qué es?
Es un encanto
Tan sutil y misterioso
Tan ruin y traicionero
Que ya no se como quiero
Pues todo lo enardece
Y lo pega al desasosiego

¿Qué son?
Son mil cadenas
De hierro oxidado y doliente
Brotes de Medusa
Que riegan los fondos de pasión
Que ahogan al pobre necesitado
Al pobre y sediento
Por la pasión repudiado

¿De quién son?
De alguna extraña esencia
Que un día se volvió humana
Y comenzó a caminar
Para encontrar seres sedientos
Apalearlos en el desierto
Y que llenen páginas de versos y admiración

¿Y por qué le canto a alguien así?
¿Y por qué lo hago si el premio es palo…?
Gasto mi tiempo y mis lágrimas
Cuando podría irme y meditar en las montañas
Escribir perpetuos saberes en las cavernas
Cavernas de fuego, lloros y soledad
Suspirar por tu mediterráneo
Serían tres lloros por mil verdades
Y sería el más grande y admirado de los austeros

Podría ser un asceta de los bosques
Y por tu culpa soy asceta urbano

¡Pero amigos, así es la triste historia de la humanidad!
Miradla, miradla transcurrir…
Siempre serena, decidida, convencida de su felicidad
No os intereséis por ella. Es siempre la misma, siempre igual
El sonido se repite…
El hombre persigue y el deseo se espanta
Y así morimos, tal como nacemos: sin nada

Así, en este descanso tibio y estival
Alejado del mundo y la jarana
Solo entre las flores
Que en paz estoy
¡Que calmo está el aire!
¡Que firme el juicio!
¡Y que escondido. Aquí la pasión no puede encontrarme!

Entonces pienso, pienso…¿Pienso?

¡Ahí está!
¡De nuevo ella!
¡Ha dado conmigo!
¿Cómo ha sido?
¡Me has vendido pensamiento!

Ya escucho el violón cansado
Su sonido espeso y desgarrado
Las lágrimas, los besos…
Ahí de nuevo
¿De que me ha servido huir?
Has cortado mi descanso
Vuelves siempre
Implacable
Rompes la calma y me llevas a la vorágine
Porque tu eres el mundo, y el mundo es así
Sufrir, llorar, querer; pensar entre el fuego
Eso es la vida

Y aunque se que es inútil, persisto en mi esperanza
Dame con el látigo. Dame lo que quieras…
Aunque no existes
Así te persigo
Y mi destino es morir así
Borracho de entusiasmo

El atardecer es el tiempo de la pasión

El camino de la sabiduría

martes, 3 de febrero de 2009
Asumiendo las variaciones de su pensamiento, todos los sabios y artistas de todas las épocas comparten ciertas intuiciones básicas, cierto punto de partida común; ciertos sentimientos y ciertas sensaciones.

Podríamos admitir que hasta cierto y limitado punto toda experiencia de existir tiene unos puntos comunes. En el caso de los sabios y artistas uno de estos puntos es de la conciencia de las cosas y de la distribución de ideas aplicadas a esas cosas. A partir de ahí unos eligen un camino particular. Pero no todos los caminos conducen a la verdad y a la autentica sabiduría.

En esta bifurcación, cada sabio debe escoger, ya no tanto la senda que tomarán sus pensamientos/ideas, sino la que represente estos pensamientos ante la sociedad, de la cual será esclavo toda su vida.

Pocas, o quizás tan solo una de estas sendas, es pura y sabia. Las demás se hallan corruptas por elementos materiales ajenos a la verdad, a las cuales tiende el hombre por atractivos. De ahí que el camino de la sabiduría esté prácticamente vacío salvo por aquellos que lo reconocen y deciden transitarlo, asumiendo el dolor y sufrimiento material que lleva con el

Entre la lengua y la música

domingo, 1 de febrero de 2009
Amo el lenguaje
Porque enseña la ciudad infinita
Donde todo algo tiene un nombre

La ciudad de las palabras es inmensa
Calles y avenidas
Callejones, callejuelas
Rincones de luz y sombra
De dolor, pasión

Lenguaje

Inagotable
Siempre vivo
Fiel amigo
Ilimitado

Pero pasa el tiempo...
¿No cansan las palabras?
Tan frías, aburridas
¿Como expresar el fuego con palabras?

Solo la música puede sacar nuestra llama
e iluminar con ella el universo

Si, Lauren, la lengua es solo un primer paso
Un primer paso hacia la música